Cómo cerrar ciclos: 5 pasos para sanar y avanzar

Ciclos

Cómo cerrar ciclos: 5 pasos para sanar y avanzar

By Lisethe Salcido February 9, 2026 02.09.2026 Share:
Coping Experiencing Loss Healing Resilience Self-care

Cómo cerrar ciclos: 5 pasos para sanar y avanzar

Cerrar ciclos es una parte inevitable de la vida. Puede tratarse de la pérdida de un ser querido, el rompimiento de una relación —incluido un divorcio—, un cambio de país, el cierre de una etapa laboral o cualquier experiencia significativa que llegue a su fin.

Aunque cada proceso es único, existen cinco pasos fundamentales que pueden ayudarte a transitar este cierre de una manera más consciente, amorosa y sanadora.

Recomendación importante:

Realiza este ejercicio escribiendo a mano. El simple acto de escribir activa una conexión emocional profunda contigo mismo y facilita un diálogo interno honesto y reparador.

  1. AGRADECER

Comienza agradeciendo.

Independientemente de si el cierre fue tu decisión o no —si te despidieron de un trabajo, si no querías terminar una relación, o si fue algo totalmente fuera de tu control como un accidente, un diagnóstico médico o la muerte de alguien querido—, es importante crear el espacio para agradecer.

Agradece por lo vivido, por lo aprendido y por el tiempo compartido.

Nada llega a nuestra vida por casualidad; siempre hay una razón y un aprendizaje detrás.

Puedes escribir frases como:

  • “Gracias por ayudarme a crecer como persona…”
  • “Gracias por el trabajo que me permitió sostenerme y aprender…”
  • “Gracias por los momentos hermosos que compartimos…”

Es normal que aparezcan emociones difíciles, especialmente si hubo dolor, enojo o injusticia. Tal vez pienses:

“Pero esa persona me lastimó” o “yo no quería que esto terminara”.

Recuerda: este es un trabajo personal. No necesitas llamar, escribir o decírselo a nadie. Agradecer no justifica lo ocurrido; te ayuda a ti a sanar y cerrar.

  1. PEDIR DISCULPAS

Reconocer nuestros errores es un acto de valentía.

De manera consciente o inconsciente, directa o indirecta, todos cometemos errores que pueden afectar a los demás. Tal vez dijimos algo que hirió, no supimos poner límites o contribuimos —aunque no fuera nuestra intención— a que la situación terminara.

Este paso consiste en reconocer tu parte, aceptar tus límites humanos y pedir disculpas por ello.

No se trata de culparte, sino de mirarte con honestidad y compasión.

Recuerda nuevamente: este proceso es para ti, para cerrar el ciclo y liberar cargas emocionales.

  1. PERDONAR AL OTRO

Este suele ser uno de los pasos más retadores, y también uno de los más liberadores.

Perdonar no significa minimizar lo ocurrido ni justificar el daño. Significa decidir soltar el peso emocional que sigues cargando.

Puedes hacer una lista y escribir:

  • “Te perdono por…”

Permítete escribir todo:

  • “Te perdono porque cuando te fuiste me hiciste sentir sola…”
  • “Te perdono porque cuando me despidieron dudé de mí y me sentí incapaz…”
  • “Te perdono por la agresión…”
  • “Te perdono por irte antes de tiempo y dejarme este dolor…”

Escribe con detalle, sin censura. Este es tu espacio seguro.

  1. DECIR LO QUE SIENTO POR TI

Después de agradecer, pedir disculpas y comenzar a perdonar, entramos en un nivel más profundo de reconocimiento emocional.

Aquí puedes expresar todo lo que sientes: amor, tristeza, enojo, nostalgia, decepción o miedo.

Algunas frases pueden ser:

  • “No quería terminar porque te quiero…”
  • “Te extraño y fui feliz contigo…”
  • “Me gustaba mucho trabajar aquí…”
  • “Me duele tu partida y me siento muy triste…”
  • “Me sentí engañado y decepcionado…”

Permítete escribir todo lo no dicho.

Las emociones no expresadas se quedan atrapadas y, con el tiempo, nos dañan.

Escribe como si un buen amigo te estuviera contando su historia, y mírate con amor, paciencia y compasión. Llorar, sentir y observar lo que aparece también es sanar.

  1. DECIR ADIOS

El cierre se completa con un adiós consciente.

No es un “hasta luego” ni un “tal vez algún día”. El adiós es claro, firme y amoroso. Representa el final de una etapa.

La palabra adiós proviene de la expresión “a Dios”, que implica dejar ir, soltar y bendecir. Para algunos significa confiar ese cierre a un ser superior; para otros, simplemente aceptar que algo ha terminado.

Decir adiós es permitirte seguir adelante.

Reflexiona y comparte 

  • ¿Qué situación de tu vida necesitas cerrar hoy?
  • ¿Cuál de estos pasos te ha resultado más difícil?
  • ¿Cuál fue el más fácil para ti?

Cerrar ciclos no significa olvidar, sino integrar lo vivido y avanzar con mayor paz.

Lisethe Salcido, LPC-Associate, is a therapist who works in our Flower Mound and North Dallas offices, as well as virtually. She provides therapy in both English and Spanish.

Newer Post: What Is Trauma Bonding? Older Post: Finding Peace and Healing After Loss